Norelys Morales Aguilera

En las próximas horas de hoy domingo y hasta dentro de unas 72, los cubanos estarán viviendo nuevamente los azotes de un huracán denominado Ike, con el agravante en la región más occidental de estar aún bajo el post desastre de otro meteoro, el Gustav.

Con los recursos de la isla y la ayuda de varias naciones, el occidente cubano se está reponiendo aún y nuevas lluvias y vientos serían una gran tragedia para esas poblaciones. Estados Unidos puso de manifiesto otra vez manipulación política y hay una declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba.

A las 24:00 hora local de La Habana, el Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología (Ismet) confirmó que el Huracán Ike es un peligroso sistema tropical que se está aproximando a la costa Norte oriental de Cuba.

Las provincias desde Guantánamo hasta Camaguey deben mantenerse muy atentas a las informaciones del Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología y a las orientaciones de la Defensa Civil.

Las autoridades pidieron a los cubanos tomar “las medidas indispensables con organización, disciplina, racionalidad y previsión (…) para evitar la pérdida de vidas humanas y atenuar en lo posible el impacto de este poderoso y peligroso fenómeno natural”.

José Rubiera, meteorólogo muy prestigioso en la Isla, jefe del centro de pronósticos del Instituto de Meteorología, aseguró que el ciclón, con categoría cuatro en la escala Saffir-Simpson de un máximo de cinco, es “peligrosísimo”. Explicó además, que hay varias posibles trayectorias de Ike en los próximos días y que todas son malas.

“En las pocas horas que nos separan del momento en que los efectos de Ike se hagan sentir en el oriente del país hay que aprovechar cada minuto para adoptar todas las medidas de protección”, advierte, a su vez, un aviso de la Defensa Civil emitido por televisión a las 20:00 hora local.

La entidad coordinadora de la protección de vidas y medios, dictó la “Fase de Alerta Ciclónica” a las 16.00 hora local para las provincias orientales de Guantánamo, Santiago de Cuba, Granma, Holguín, Las Tunas y Camagüey, y el nivel previo de “Fase Informativa” para las centrales de Ciego de Ávila, Villa Clara, Sancti Spíritus, Cienfuegos y Matanzas.

A partir de la mañana del domingo las lluvias se incrementarán gradualmente en la región oriental y pueden ser fuertes e intensas en zonas de la costa Norte y montañosa.

Los vientos alcanzarán velocidades entre 45 y 60 kilómetros por hora, principalmente en zonas de la costa Norte oriental desde la noche del domingo.

En el litoral Norte, desde las provincias de Camaguey hasta Guantánamo, habrá inicio de fuertes marejadas con peligro para la navegación e inundaciones costeras en zonas bajas de ese litoral.

Durante las últimas horas, Ike ha ganado en intensidad y ahora sus vientos máximos sostenidos son de 215 kilómetros por hora, con rachas superiores.

Su presión mínima central ha descendido hasta 949 hectoPascal, según datos de un avión de reconocimiento. A las 22:00 de la noche, su centro fue estimado a unos 435 kilómetros al Este de Punta Lucrecia, Holguín.

Ike se desplaza al Oestesuroeste a unos 24 kilómetros por hora. Se pronostica que en las próximas 12 a 24 horas, se moverá con igual rumbo y algunas fluctuaciones en su intensidad, pero se mantendrá como un intenso huracán.

La llegada del “Ike” se produce apenas una semana después de que otro ciclón, el “Gustav”, atravesara el occidente de Cuba, dejando 140.000 viviendas dañadas o destruidas y grandes pérdidas en la agricultura y en infraestructuras.

Está previsto que el domingo sean evacuados del polo turístico de Santa Lucía, en el litoral norte, más de 200 extranjeros y 800 cubanos que serán enviados a la ciudad central de Camagüey.

Todas las flotas pesqueras del norte y el sur de Cuba tienen orden de regresar a sus puertos.

El sábado de la semana pasada el huracán “Gustav” arrasó las provincias del occidente cubano, especialmente la Isla de la Juventud y Pinar del Río, con categoría cuatro y rachas de viento de hasta 340 kilómetros por hora, según el Insmet.

Por cálculos aún preliminares, aunque no causó ninguna muerte en Cuba, el “Gustav” dejó unas 140.000 viviendas dañadas parcial o totalmente, así como alrededor de 550 escuelas, centros sanitarios y de servicios públicos, mientras que miles de hectáreas de cultivos quedaron destrozadas.

Además, hay millares de toneladas de alimentos de reserva perdidos e importantes daños en las redes de carreteras y en los tendidos eléctricos y telefónicos del occidente de este país.

Fidel Castro señaló en un artículo publicado el miércoles que Cuba necesita, para paliar las necesidades más elementales, de 3.000 a 4.000 millones de dólares, aparte de 1,5 millones de viviendas resistentes a ciclones.

Fuentes: Instituto de Meteorología de Cuba, Defensa Civil de Cuba y Televisión Cubana y una foto del Centro de Huracanes de Estados Unidos