Norelys Morales Aguilera

Varios gobiernos de América Latina se solidarizaron hoy con el mandatario de Bolivia, Evo Morales, a quien intenta derrocar la oposición derechista de ese país con apoyo de Estados Unidos, personificado en su embajador en La Paz.

Venezuela, Nicaragua, Paraguay, Uruguay, Argentina y Ecuador encabezan con firmeza el apoyo a Morales, quien afronta el inicio de una revuelta que ha dejado al momento al menos ocho muertos y 34 heridos en el departamento de Pando, norte de Bolivia.

El jueves, Bolivia expulsó al embajador estadounidense Philip Goldberg probando que se entrometía en los asuntos internos bolivianos porque alentaba la desestabilización política y la escisión territorial del país.
Goldberg fue llamado a consulta en seis ocasiones por violaciones de las normativas bolivianas y alentar a la oposición.

Los opositores derechistas han promovido bloqueos de carreteras así como la ocupación de edificios públicos, campos de gas y petróleo. Pandillas vandálicas y fascistas recorren varias zonas implicadas.
La oposición derechista en Bolivia es especialmente activa en los departamentos de Pando, Beni, Tarija, Chochabamba y Santa Cruz, donde gobiernan prefectos contrarios a Morales y las medidas de corte popular que encabeza.

Los países que adoptaron las medidas más enérgicas en solidaridad con Morales fueron Venezuela que expulsó al embajador estadounidense Patrick Duddy y Honduras, que rehusó recibir al nuevo embajador norteamericano Hugo Llorens.

Chávez retiró además a su embajador en Estados Unidos, Bernardo Alvarez, y afirmó que el diplomático regresará a Washington hasta que haya un nuevo gobierno en ese país.

El mandatario hondureño Manuel Zelaya dijo que en solidaridad con Bolivia no recibía por ahora al nuevo embajador de Estados Unidos y aclaró que no quería problemas con Washinton, al que considera “aliado”.

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, rehusó hoy comentar las expulsiones de embajadores de Bolivia, Estados Unidos y Venezuela, con el argumento de que la OEA no puede inmiscuirse en las relaciones bilaterales.

“Cada país es dueño de tener embajadores en el país que desee”, señaló, y recordó que “hay países que desde hace varios años no tienen relaciones diplomáticas y eso no es un asunto de la OEA”.
Insulza lamentó que el “lenguaje utilizado en algunos debates haya adquirido los niveles retóricos a los que se llegó en los últimos días” en la región.

La presidenta de Argentina, Cristian Fernández, expresó su respaldo “pleno e incondicional” a Morales y solicitó que la comunidad internacional se declare en contra de una asonada golpista en Bolivia.

El gobierno de Chile, el cual encabeza temporalmente la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) censuró los sucesos de violencia en Bolivia y exhortaron al diálogo a las partes en conflicto.

El gobierno del presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, dijo este viernes que rechaza “todo intento de quiebre institucional, político y de integridad territorial” en Bolivia.

El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, conversó con sus colegas Cristina Fernández, de Argentina, Michelle Bachelet, de Chile, y Hugo Chávez, de Venezuela, para articular una mediación regional a la crisis en Bolivia.

El asesor presidencial de Brasil, Marco Aurelio García, dijo que Brasil no reconocerá a ningún gobierno golpista en Bolivia ni tolerará la ruptura del orden constitucional boliviano.

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, dijo durante su visita a Perú que enviaba “un inmenso abrazo al presidente Evo Morales”.

Correa deseó que la crisis en Bolivia sea superada lo más pronto posible y recordó que Morales captó un respaldo mayoritario de 68 por ciento entre la gente en el referendo revocatorio efectuado en ese país.

El presidente de Paraguay, el ex sacerdote Fernando Lugo, dijo que su gobierno apoya al mandatario Morales porque fue elegido democráticamente. “Paraguay estará solidario con todos los países si los gobiernos han sido elegidos democráticamente”, apuntó.

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, expresó su solidaridad con Morales y consideró una “buena lección” la expulsión del embajador estadounidense Goldberg. Ortega afirmó que “fuerzas tenebrosas” de Estados Unidos y Bolivia pretenden el derrocamiento de Morales.

Ortega recordó que el 11 de septiembre de 1973, el presidente socialista de Chile, Salvador Allende, fue derrocado y muerto en un golpe de estado de militares a instigación de Estados Unidos.

El presidente de Perú, Alan García, expresó su respaldo indirecto a Evo Morales y afirmó que rechazaba la violencia y cualquier esfuerzo separatista en Bolivia. García dijo que invocaba al diálogo entre las partes en conflicto en Bolivia.

El gobierno de Colombia exhortó a Morales y la oposición a que eviten una espiral de violencia en Bolivia. “Colombia ha sufrido en carne propia la violencia, no desea que ningún pueblo hermano padezca este lamentable flagelo”, apuntó.

En Lima, el secretario general de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), Freddy Ehlers, pidió que las fuerzas políticas en Bolivia se atengan al marco constitucional y eviten acciones de violencia.

El diputado socialista uruguayo, Roberto Conde, dijo en Caracas que a nombre del Parlamento del Mercado Común del Sur, censuraba los actos de violencia escenificada por la oposición en Bolivia con “respaldo internacional”.

Fuente: Agencias