Ya Evo está en Santiago de Chile para reunión de presidentes

(Varios materiales sobre la situación en Bolivia).

El presidente de Bolivia, Evo Morales, llegó hoy a Santiago “a explicar a los presidentes de Suramérica sobre un golpe de estado cívico-prefectural de algunos departamentos gestado en los últimos días”.

Morales dijo en el aeropuerto de Santiago que ese intento de golpe incluye “toma de instituciones, saqueo, robos a instituciones del estado, intento de asalto a la policía nacional y a las fuerzas armadas o actos terroristas que intentaron cortar los gasoductos”.

Agregó que con estas acciones algunos grupos cometen “delitos de lesa humanidad, masacrando a los sectores más pobres del país, como es el movimiento campesino indígena”.

Morales agradeció a la presidenta chilena, Michelle Bachelet, haber convocado a la Unasur para “tratar un asunto del carácter democrático de Bolivia” y pidió ayuda para “cuidar la unidad de mi país”, según ANSA

La Unión Sudamericana de Naciones es un bloque integrado por una docena de naciones que incluye a la Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Paraguay, Surinam, Uruguay y Venezuela.

El encuentro en Santiago de Chile, que será el primer conflicto que aborda la Unasur a menos de cuatro meses de su creación, ha sido motivado por la amenaza de golpe de Estado en Bolivia advertido por Morales.

Los gobernadores opositores en una prueba de su alarde desmedido de prepotencia, alentados por sus riquezas, su racismo y elementos externos a la nación andina, enviaron una carta a Bachelet para solicitar su presencia en la cumbre para explicar sus reivindicaciones y desmentir que sean “golpistas”, como son acusados por el mandatario andino, informó hoy el diario español “El País”. (Imagínense ¡El País informa!)

Fuentes cercanas a los organizadores indicaron con claridad que se trata de una reunión de Presidentes y no de prefectos.

Militares restablecen orden en Pando para frenar masacre campesina

A más de 24 horas de la declaración de estado de sitio, la madrugada de este domingo sin necesidad de hacer uso de armas letales, las Fuerzas Armadas incursionaron en la ciudad de Cobija y luego se dirigieron a otras poblaciones para restablecer el orden y frenar la violencia criminal desatada por paramilitares y sicarios promovidos por el prefecto de Pando, Leopoldo Fernández.

La incursión pacífica de las Fuerzas Armadas fue celebrada por la ciudadanía que vivió días de zozobra, sobre todo, luego de que campesinos e indígenas que se dirigían a Cobija para realizar un cabildo, fueron embocados en el sector Tres Barracas, cerca de Porvenir, luego masacrados y acribillados por sicarios al servicio de principal acusado de genocidio, Leopoldo Fernández.

El portavoz de la Presidencia, Iván Canelas, y el viceministro de Descentralización, confirmaron a su turno, que los militares tomaron de forma paulatina la capital pandina y otro grupo numeroso se dirigió al lugar de la masacre campesina para pacificar el lugar y prestar ayuda a humanitaria a los familiares de las víctimas y a las decenas de heridos.

La masacre campesina más cruenta de la historia democrática ejecutada por sicarios promovidos por la Prefectura de Pando, cobró ya una treintena de muertos y decenas de heridos producto de la emboscada en la localidad de Tres Barracas del municipio del Porvenir, saldo luctuoso que dejó al prefecto Leopoldo Fernández al margen de la ley, aseguró la noche del sábado el Gobierno.

“La magnitud de la masacre ocurrida en Porvenir supera lo que es la masacre de octubre de 2003 en El Alto, donde hubo 60 muertos y en Porvenir se está acercando a una treintena. Si se hace una comparación con la población de El Alto y la de Pando, se van a dar cuenta que estamos ante la masacre más cruenta ocurrida en tiempo de democracia”, afirmó el ministro de Gobierno, Alfredo Rada, en Palacio Quemado.

La autoridad gubernamental aclaró que un prefecto como Leopoldo Fernández que llevó adelante una masacre campesina y que desacata una disposición constitucional como es el estado de sitio, se está quedando al margen de la ley.

La autoridad de Gobierno teme que el número de muertos día que pasa se vaya aumentando, por lo que exigió al Congreso nacional iniciar la investigación del genocidio más cruento de los últimos tiempos ocurridos en Bolivia.

La población tiene esperanza de que con el patrullaje de los militares, se recobrará la tranquilidad de la ciudad de Cobija, donde imperaba violencia criminal promovida por la Prefectura de Pando.

Luego de la operación militar en la madrugada de este domingo, se dará fiel cumplimiento al Decreto Supremo No. 29705 de cuatro artículos y ocho incisos que ingreso en vigencia el pasado viernes.

Marcha de regocijo por la expulsión del embajador yanqui que se marchó amenazante

Los pobladores de El Alto, vecino a la ciudad de La Paz, participaron hoy de una denominada marcha de regocijo por la reciente expulsión del embajador de Estados Unidos en Bolivia, Philip S. Goldberg.

“Los alteños no olvidaremos que ese gringo (Philip Goldberg) vino para dividir a Bolivia, pero le está saliendo el tiro por la culata porque fue expulsado del país”, dijo Ismael Herrera, presidente de la Federación de Juntas Vecinales de El Alto.

En octubre de 2003, la organización alteña realizó un paro de 10 días que forzó la renuncia del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada.

Los alteños descendieron desde los 4 mil 100 metros de altitud a los 3 mil 600 metros de La Paz para recorrer hoy por la principal avenida que divide en dos a la sede de gobierno de Bolivia.

El embajador Goldberg tras casi dos años de trabajo, abandonó el domingo La Paz en vuelo a Cusco, Perú, según informó el ministro de Gobierno, Alfredo Rada.

El diplomático estadounidense fue expulsado la semana pasada por el presidente Evo Morales, acusado de organizar de grupos irregulares y de conspiración contra su gobierno.

Los pobladores de El Alto se movilizaron el 9 de junio contra el embajador Goldberg y contra el gobierno de Estados Unidos por haber otorgado asilo político al ex ministro de Defensa, Carlos Sánchez Berzaín, quien es sindicado de ser autor intelectual de la muerte de 67 personas en la llamada “Guerra del Gas” en 2003.

La protesta callejera de hoy de El Alto también sirvió para expresar el rechazo a los sucesos del pasado jueves en la población de Porvenir, en el departamento amazónico de Pando, norte de Bolivia, donde murieron al menos 14 personas por armas de fuego. DPA

En Bolivia no hay caos: hay presente y futuro popular

E n Bolivia no hay caos. No hay guerra civil. No hay ingobernabilidad. Estas son distorsiones intencionalmente fabricadas por los medios comerciales externos al país con un propósito estratégico: crear el caos mediático y la ingobernabilidad de propaganda para justificar una intervención externa.

En Bolivia si hay una minoría débil, derrotada en procesos electorales, abiertamente racista, que grita en las calles de Santa Cruz: “Hitler mató judíos porque no conocía a los Kollas”. En Bolivia hay un Gobierno que tiene derecho de aplastar esta sublevación ilegítima y criminal, pero que ha decidido no hacerlo para dar ejemplo de tranquilidad y fortaleza. En Bolivia han asesinado inocentes de manera perversa para crear una imagen de fuerza que no tienen. Pero ante todo, en Bolivia hay una fuerza popular madura y enorme que contiene su ira para no aplastar con odio a quienes odian. El pueblo de Bolivia está a punto de estallar!

En este contexto, hay que entender que la solidaridad debe ser madura y estratégica. Bolivia es su pueblo. Necesita la serena solidaridad de la verdad. Que se sepa que una minoría débil y perversa siembra caos en unas regiones, en unas ciudades, en unos barrios y NADA MAS! El país está siendo gobernado por Evo Morales y tiene la fuerza inmensa de un pueblo maduro.

Estados Unidos, en abierta complicidad con élites terratenientes que han demostrado su más absoluto desprecio por la vida y la dignidad de los pueblos del Continente y de Bolivia, que conspira de manera cotidiana y normal en todo el mundo y en toda América Latina, es responsable de esta estrategia mediática y del fomento de las élites racistas. Digno y serio el gesto de expulsar a Goldberg, embajador experto en generar guerras civiles como lo hizo en Yugoslavia, fomentando el odio de Serbios y Croatas. En Bolivia también apoya Croatas y guerras civiles. Branco Marinkovic, el terrateniente líder de la derecha racista, apenas se baja del avión proveniente de EEUU, inicia el levantamiento.

Hay que respaldar a Bolivia, es decir, a su pueblo, a su Gobierno. No permitir que la imagen de caos se convierta en verdad. Impedir que la ingobernabilidad fabricada sea la excusa para intervenir. Movilizar la solidaridad con el pueblo Boliviano que sacó a Goni, que estableció la agenda de Octubre, que respalda a Evo y permitirle su derecho de ser autónoma y tomar sus propias decisiones y que NADIE desde afuera decida por Bolivia. La mejor solidaridad es apoyar a que la verdad salga desde dentro contrastando la mentira del golpe mediático y apoyar la fuerza Gobierno-Pueblos dentro de Bolivia que es presente y será futuro.

Santander de Quilichao, septiembre 12 de 2008

Estados Unidos ataca a Bolivia. Siempre la misma mierda.
Juan Carlos Camaño, Presidente de la FELAP

Cerca de la medianoche del pasado jueves 11 de septiembre, el canal “Encuentro”, de la televisión argentina, puso en pantalla un excelente trabajo documental sobre la digna vida y la heroica muerte de Salvador Allende. Un conmovedor ejemplo de quien fuera presidente de Chile –al inicio de los años setenta- enfrentado a la oligarquía de su país y a la trama criminal pinochetista, urdida, entre otros, por el mismísimo Henry Kissinger, quien actualmente hace las veces de “analista” de la política exterior de EE.UU.. Hombre de consulta de proclamados demócratas de Latinoamérica y el mundo entero, preocupados porque con “sus” propias democracias los pueblos deciden votar, por ejemplo, a Evo Morales, en Bolivia. Deciden elegirlo y, luego, refrendarlo. Es decir: a la tan declamada democracia para sojuzgar, democracia y media, para liberar.

“El drama que vivimos hoy es consecuencia de que lo volvieron a votar al señor Evo Morales”, dijo una diputada opositora, lo más suelta de cuerpo y a cara descubierta, por televisión. Sincerando, una vez más, lo incómodo que le resulta a los dueños del dinero y a sus legisladores que “sus” propias democracias se les escapen de las manos. Ya, en su momento, ante la reiteración de triunfos electorales del presidente Hugo Chávez en Venezuela, la inefable Condoleezza Rice reflexionó, en voz alta, sobre la conveniencia de analizar qué hacer con el “mal funcionamiento” del engranaje político por excelencia.

En el documental que pasó el canal “Encuentro”, decíamos, hombres y mujeres de encomiable integridad -que fueran compañeros y compañeras de Allende y que permanecieran con él hasta último momento dentro del Palacio de la Moneda, bajo el bombardeo- recordaron casi hora por hora aquella trágica jornada.

En otros canales, también cerca de la medianoche del último jueves 11 de septiembre, se reiteraba la noticia referida a las muertes en Bolivia, el llamamiento de Evo Morales a recuperar la cordura, y las manifestaciones del gobierno de Estados Unidos pretendiendo, primero, desmarcarse de un conflicto que, junto a las oligarquías separatistas, fogonea desde hace largos meses. Primero desmarcarse, pero inmediatamente después –descaradamente- acusando al presidente de Bolivia de encender la hoguera “para disimular su aislamiento internacional”. El mismo argumento que fuera utilizado otrora contra el presidente de Venezuela, Hugo Chávez. El mismo latiguillo de cuando le dieran el golpe de estado, en el año 2002, y el mismo ahora, cuando el primer mandatario venezolano respaldó, sin que le tiemble la voz, al gobierno boliviano.

Las groserías políticas y los genocidios que caracterizan a distintos gobiernos de Estados Unidos a lo largo de la historia no varían. Siempre la misma mierda. En “Chile para recordar”, uno de los grandes y minuciosos trabajos del periodista y escritor, Gregorio Selser –ya fallecido-, se alude a que la matanza de casi un millón de personas, a mediados de los años sesenta, en Indonesia –donde EE.UU. estuvo implicado con sus servicios de inteligencia, armas y efectivos regulares disfrazados de mercenarios-, sirvió de inspiración al golpe contra Allende y para el inmediato genocidio de al menos quince mil mujeres, hombres y niños. Explica Selser que meses antes del asalto pinochetista al gobierno de la Unidad Popular, en muchos barrios de Santiago había aparecido pintada la palabra “Yakarta”. Era la consigna. Hacer en Chile lo que, como genocidio en Indonesia comenzó por su capital, Yakarta.

Aquí y allá, ayer y hoy. Siempre la misma mierda. Y frente a tanto genocidio, a tanta brutalidad, lo que sigue siendo escalofriante es la hipocresía de no pocos “demócratas” y no poca prensa de fácil irritabilidad, al escuchar a Hugo Chávez decir “coño”, “carajo” “yankis de mierda”. Los espantan las palabras y no los holocaustos con que EE.UU. viene regando este mundo para devorárselo.

Por estos días, los gobiernos de Brasil y Argentina firmaron acuerdos comerciales y llegaron, con propuestas recíprocas, a concluir que el intercambio bilateral se regirá a partir de las monedas de ambos países y no del dólar. El presidente Lula reiteró, además, que la idea de crear el Banco del Sur es, ya, mucho más que una idea.

Por otra parte, en Ecuador, el presidente Rafael Correa, elevando la apuesta por encima de la democracia formal, avanza hacia una profunda modificación de la carta magna, con la declarada intención de que la participación popular sirva para cambiar la matriz institucional y distributiva, todavía afín a los intereses de la clase dominante. Además, le pone punto final al enclave militar de EE. UU. en la base de Manta.

Fernando Lugo, recientemente electo presidente de Paraguay, no únicamente ha designado un canciller –Alejandro Hamed Franco, considerado por EE.UU. amigo de países del “Eje del mal”-, sino que se propone avanzar en profundas relaciones comerciales con Venezuela.

El Imperio está inquieto. Las derechas, alzadas. Conspirando tempestades y trabajando a destajo en la creación de condiciones mediáticas que instalen ideas madres en el conjunto social, para el desembarco masivo –violando territorio ajeno- de “hombres de negocios enmascarando a agentes de la CIA, el Pentágono, el FBI y a rompe huesos y carniceros, clones de los que actuaron –y actúan- en Irak, Afganistán, Yugoslavia. Varios de los que por estos días saben viajar a bordo de la IV Flota, que se pasea “solidaria” por ríos y mares de nuestro continente. Y que ha llevado al canciller de Brasil, Celso Amorín, a consultar a funcionarios del gobierno de Bush a título de qué tanta “solidaridad” naval husmeando el Amazonas.

En tanto, cosa para nada menor, los medios de comunicación que responden, directa o indirectamente, a la lógica e intereses de EE.UU. redoblan las campañas más sutiles y las más burdas: desprestigiando gobiernos y organizaciones de masas que no se arrodillan. Una labor que se conoce como el paso de antesala a las demoliciones y saqueos de recursos naturales –gas, petróleo, minerales, agua, territorios-. O sea: lo hecho en Yugoslavia, hace unos años, en lo que fuera, quizás, una de las más claras evidencias de la aplicación de la teoría del descuartizamiento. De eso se trata. De crear las condiciones previas, incluidos los bloqueos intermitentes que desgasten parcial y selectivamente, a diferencia del sistemático, interminable y criminal aplicado contra Cuba desde hace cerca de cincuenta años.

De los tiempos de la obediencia debida al Consenso de Washington, a estos días de discursos y actitudes sin mordazas, hay un trecho: lo suficientemente importante como para no regresar al pasado y, por los retos frente al poder ciego, sumamente difícil de transitar hacia el futuro. Al pretendido gendarme del mundo lo incomoda que, a pesar de su voracidad y ferocidad, se haya extendido el lenguaje de la multilateralidad. Eso, que no es sencillo y tiene sus bemoles al interior de la lucha intercapitalista, se da de patadas con el proyecto de dominación integral que Estados Unidos –halcones y palomas- se reservaba para el presente siglo.

En el documental que, referido a Salvador Allende, pasara el canal “Encuentro”, casi a la medianoche del jueves 11 de septiembre, las mujeres y hombres que dieron testimonio, se mostraban serenos. Dolidos y dignos. Quien cerró las entrevistas fue un señor mayor, sepulturero. Aquí –señalando con un dedo- fue enterrado Allende, dijo. Y palabras más o menos, ganado por la emoción, agregó que él, como millones de personas, lo habían votado para presidente. Una manera de hacerse cargo de la historia, enfrentándose a las cámaras y a los largos miedos con que los Pinochet y los Kissinger llegaron a penetrar hasta los huesos a la sociedad chilena por décadas.

A la misma hora, de ese jueves 11 de septiembre, en su llamado a la cordura, Evo Morales convocó, sin miedos, a defender la soberanía y a luchar por la defensa de un proyecto de país enfrentado a quinientos años de ultraje.

Todos somos Evo

Miguel Bonasso

Los gobiernos sudamericanos, que se reunirán este lunes en Santiago de Chile, deben dar una contundente respuesta al gobierno agonizante de George W. Bush, por su apoyo solapado, pero probado, a favor de los separatistas de Bolivia, que buscan derrocar al régimen constitucional y democrático de Evo Morales.

Aunque las cancillerías de la Argentina, Brasil, Venezuela y otros países de la región ya expresaron su apoyo a la democracia, la paz y la integridad de este país tan castigado y de tanto valor estratégico, es preciso que el conjunto de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) le haga sentir a Washington que la realidad hemisférica es muy distinta de la que imperaba cuando la CIA, la ITT y Henry Kissinger propiciaron el pinochetazo contra Salvador Allende, en aquel otro septiembre negro de 1973.

La dureza de la respuesta diplomática es imprescindible para que los candidatos presidenciales Barack Obama y John McCain sepan que, por encima de diferencias políticas e ideológicas, la diplomacia norteamericana está más que desacreditada en nuestra región, porque el modelo económico que propician ha convertido a América Latina en la zona más inequitativa del planeta.

Tanto el duro McCain, como esa incógnita que es Obama, deben saber que por este camino van mal y sólo conseguirán alentar el profundo sentimiento antinorteamericano que impera en la mayoría de nuestras sociedades.

El ejemplo de la Cumbre de Mar del Plata, en noviembre de 2005, debería resultar aleccionador. Allí la movilización popular del “Stop Bush”, aquel famoso Tren del ALBA, donde viajaron codo a codo el entonces candidato Evo Morales y Diego Armando Maradona, generaron el contexto adecuado para que los presidentes del Mercosur rechazaran de plano la intención de sumergirnos en el ALCA.

Todos somos Evo. Lo que está ocurriendo en Bolivia puede sucederle a cualquier presidente latinoamericano que pretenda hacer valer la soberanía nacional. Especialmente si intenta defender sus recursos naturales.

La estabilidad democrática en Bolivia es esencial para toda América del Sur, pero de manera muy especial para la Argentina y Brasil, que dependen en grado sumo del gas boliviano.

A los presidentes sudamericanos les sobran argumentos para defender a Evo Morales. Sus credenciales son absolutamente impecables. Acaba de ganar el referéndum con el 68 por ciento de los votos y a nadie le caben dudas de que las masas populares de Bolivia, incluidas las que padecen racismo y exclusión en los departamentos separatistas, lo apoyan decididamente.

Está procediendo, además, con una clara vocación pacifista, que excluye la represión violenta de los opositores, a pesar de que uno de los prefectos separatistas, el feudal Leopoldo Fernández, que fue funcionario de los dictadores militares García Meza y Banzer, organizó la reciente masacre de Porvenir, donde hubo al menos quince campesinos asesinados y numerosos desaparecidos.

Sólo apeló a la última ratio, que es el Ejército, cuando los separatistas de la “media luna” se lanzaron a ocupar aeropuertos, estaciones de ómnibus, aduanas y rutas aledañas a los campos petroleros y gasíferos. Lo cual está más que justificado por la índole criminal y racista de las minorías oligárquicas que amenazan balcanizar a Bolivia.

Ha sido tan prudente que algunos sectores populares, indefensos ante los grupos paramilitares del separatismo, se lo reprochan. Su respuesta ha sido eminentemente política:les envió una carta a los cinco prefectos separatistas de Beni, Pando, Santa Cruz, Tarija y Chuquisaca, llamándolos al diálogo.

Y ha demostrado en los hechos esa vocación dialoguista al encontrarse con Mario Cossio, el prefecto de Tarija, un ex diputado del derechista MNR que fue colaborador del único presidente de Bolivia que hablaba con acento norteamericano, el inefable Sánchez de Losada.

Los clásicos “observadores”, supuestamente imparciales, no toman en cuenta , en sus llamados abstractos y reiterados a un diálogo de supuestos iguales, la índole fascista de los opositores que ahora ha quedado rubricada con sangre. Pretenden igualar la fortaleza institucional de Morales con la de estos conspiradores atrincherados en sus feudos.

Bolivianos recientes, en muchos casos naturalizados y emigrados de los Balcanes, no ocultan ni su ideología ni sus propósitos. Como Branko Marinkovik, el croata nazi que preside el autodenominado Comité Cívico de Santa Cruz.

Hace algunos meses prenunció la masacre con esta frase: “Mi familia conoce la dureza del comunismo, huimos de un país que fue tomado por los comunistas y allí también hubo hambruna. […] Se acerca la guerra, que sepan las madres cruceñas que si vamos a ir a la guerra, vamos a derramar la sangre de sus hijos de manera responsable”.

Tampoco hubo imprudencia alguna en la decisión de expulsar al embajador norteamericano Philip S. Goldberg, diga lo que diga el Departamento de Estado. Goldberg, a quien calificamos en estas mismas páginas como “un experto en secesiones”, había sido un protagonista en la rebalcanización de los Balcanes: entre 1994 y 1996 estuvo en Bosnia y antes de su destino en La Paz fue jefe de misión en Pristina, la capital de Kosovo.

Muchos meses antes de que Evo Morales lo expulsara, tuvo que disculparse ante el presidente boliviano, cuando el asistente de seguridad de la embajada, Vicent Cooper, fue acusado judicialmente de contratar agentes locales para espiar a cubanos y venezolanos en territorio boliviano.

Antes y después de ese escándalo financió a los grupos opositores a través de dos agencias habitualmente utilizadas por Washington para estos menesteres. La NED (National Endowment for Democracy), que cumplió la misma tarea en el golpe de 2002 contra Hugo Chávez, y la USAID, que en los setenta entrenaba a policías sudamericanos, como los que organizaron la Triple A.

En enero de 2007 promovió un interesante seminario sobre seguridad y defensa en el que participaron militares norteamericanos, con la clásica excusa de la “ayuda humanitaria al pueblo boliviano”.

Ya vieron los campesinos de Porvenir cómo se canaliza esa “ayuda humanitaria”.

Con estas y otras cartas en la mano, los presidentes sudamericanos que se reunirán mañana en Santiago de Chile deberían señalarle a Washington que ya no hay espacio en la región para tolerar injerencias golpistas.

Viejoblues, un espacio libre ∆

5 pensamientos en “Ya Evo está en Santiago de Chile para reunión de presidentes

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  3. Norelys, ya hay 30 campesinos muertos por la Masacre de Pando, pero hay 108 desaparecidos mas, sin hablar de los heridos y sobrevivientes.Los desaparecidos que obviamente son cuerpos que aun no encontraron. Esta masacre no quedara impune y quedara en la memoria de Latinoamerica para siempre.Me gustaria sabes si has leido la Constitucion de Evo? y tu opinion de ella.
    El Preambulo es un poema, me hizo llorar.
    http://derekdice.blogspot.com/2008/09/yanqui-no-rompas-mas-las-bolivias.html
    Muy buen informe. Gracias y saludos.

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  4. no entiendo a las personas q escriben este tipode reportajes viendosolola verdad de un lado creoq esono es imparcial ya q es notorio el favoritismo desmedido hacia el presidente morales q a todas luces resultoser el rey de la mentira y el cinismo creoq para vertir cualquier tipode opinion lo minimo q las personas pueden hacer es informarse bien , de ningun modo comprato la opinion equivocada deun pequeño grupode inadaptados q hablan de racismo pero lo cierto q es la mayoria de la poblacion de la denominada media luna q no piensa asi no somos racistas ni nada es mas bien el gobierno quien poarece mas interesadoen fomentar eso en bolivia , solo les pido q se informen bien y se daran cuenta de la verdad de lo q enm realidad pasa en este pais donde quien realmente gobierna es el presidente hugo chavez

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  5. En verdad Cristian ¿cómo entender que los muertos son gente del pueblo, todos pobres e indios y no solo en los últimos días?¿Quién los golpeó y humilló en Sucre hace apenas un par de meses?¿Como se pueden oponer a educar a tu pueblo, a curar a los enfermos, a dar una mísera pensión vitalicia a los ancianos?. Sabes, no me dan pena los racistas vencidos. ¿quién justifica a los que dispararon cuando entró el ejército y fueron muertos los civiles? Ah, los pobres tienen las balas con calibre del ejército ¿y quiénes eran los que huyeron a Brasil, por ejemplo?. No creas, que en el mundo todo se sabe. Pregúntate quiénes son los ignorantes y los que serán barridos por la historia. Eso es inexorable. norelys.

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